MySpace: glamoroso; Facebook: para nerds

•abril 5, 2008 • 1 comentario
Facebook - MySpace - Fashion /> </p> <div align=

¿Usas Facebook o MySpace? El hecho de pertenecer a una red social no elimina el atractivo de ser parte de otra. Cada compañía quiere que visites su sitio más a menudo que el otro, si no es de manera exclusiva. Pero los dos sitios han avanzado para hacer destacar las diferencias entre ellos. “MySpace es Hollywood y Facebook es Silicon Valley”, dice David Card, analista de Jupiter Research. Podríamos decirlo de este modo: MySpace es glamoroso; ; Facebook es nerd.

//<![CDATA[ <!– google_ad_client = “pub-5985324640342212”; /* 336×280, creado 27/02/08 */ google_ad_slot = “8557812324”; google_ad_width = 336; google_ad_height = 280; //–> //]]>

MySpace, al parecer, se está transformando en un portal de espectáculos donde todo el mundo está en su red ampliada y es miembro potencial de su público. Su ostentoso contrato de concesión de licencia con Sony BMG (la segunda disquera más grande del mundo) previó dar acceso a sus miembros a videos, música y otro tipo de contenidos (el gigante de las redes sociales y el estudio de música compartirán los ingresos generados por la publicidad). En un intento por conquistar las redes sociales fuera de EE.UU., MySpace ofrece chats de voz gratuitos a sus 110 millones de usuarios mediante su sociedad con Skype (que cuenta con 220 millones de miembros, muchos fuera de EE.UU. En su servicio llamado MySpace IM ith Skype, la empresa de Protocolo de Voz en Internet impulsa el servicio de intercambio de mensajes instantáneos de MySpace con capacidades gratuitas de voz.

Estos movimientos establecen un contraste directo con Facebook, que parece estar más concentrado en ser una red de comunicaciones eficiente. En vez de unirse a importantes jugadores de los medios de comunicación para construir servicios para su red de 47 millones de usuarios, permite que otros desarrolladores creen aplicaciones (esencialmente, dando las llaves del sitio a todos los erds del mundo. Solo en el transcurso del 2007 se construido la sorprendente cantidad de 6.000 aplicaciones para Facebook). “No somos una firma de medios de comunicación”, aseguró Mark Zuckerberg, el niño prodigio de Facebook, en la cumbre de la Web 2,0 en San Francisco. La infraestructura de plataforma de Facebook, más que la de MySpace, se desarrolla para comunicar a la gente con us amigos reales. De ahí el atractivo de aplicaciones como Scrabulous (que te permite jugar con tus amigos un juego al estilo del Scrabble), Where I’ve Been (“Dónde estuve”, que crea un mapa que indica a sus amigos los lugares del mundo por donde anduviste), y Top Friends (una representación visual de quién está conectado y de qué manera).

Continuará.

Vía Anónima

Retrato del artista adolescente o los regresos de un ratón de Biblioteca

•diciembre 28, 2007 • Dejar un comentario
Me lo envió por mail un querídisimo amigo con quien compartimos gustos, y obsesiones, alegrías y sinsabores, crepúsculos y amaneceres … A veces suelo llamarlo “hermano”, será poque de haberlo tenido me hubiera gustado que sea así tal cual…  Bueno, me encantó y por eso lo publico como un hermoso cierre para este 2007…
 
Nadie diría de un niño que es obsesivo porque juega y quiere jugar todo el día -esos niños si se convierten en tenistas o actores llegaran lejos, ahora, ser académico es un poco ser actor -dado los aspectos histriónicos implicados-.
Cuando niño además de jugar al futbol, la guerra, etc. jugaba a hacer una enciclopedia (fue mi primer Hipertexto), era un simple Archivador con hojas perforadas donde ordenaba mis trabajos para el Colegio o mis primeras visitas a Bibliotecas (iba porque había un museo de historia natural y tenían una momia -aunque lo que me resultaba más intersante -era la ausencia de momia- allí sólo había ropa de arpillera en franco deterioro, sólo se divisaba un craneo que bien pudo conseguirlo un estudiante de medicina en el Instituto médico legal, en fin, eran las conjeturas propias de un nerd, que 10 años después encontraría refugio en la patria de la Filosofía, donde de nerd pase a ser intelectual -inadvertidamente resulto una versión alternativa del recurso de Charly ” Como Conseguir Chicas”, lo que en algunos casos ha sido una fatalidad, salvo por las buenas mujeres celosas que cuidad de mi y las corren de mi lado. Yo feliz, así puedo ser hipercreativo y si tengo una sociedad como la que tengo contigo -la hiper creatividad se amplifica y adquiere dimensiones operísticas.

En resumen (y mira que te conte mi vida) la Sociead promete, Feliz 2008 -2009 ….2058….3021…. !…………….

Gracias Cannabis

•diciembre 23, 2007 • Dejar un comentario

Psikeba Adictions Galeria de fotos

Aunque parezca paradójico tal vez debamos agradecer a los fumadores de Marihuana el descubrimiento de un nuevo recurso terapéutico para evitar las enfermedades cardiovasculares.Nadie ignora que la causa más importante de mortalidad en el mundo contemporáneo son estas enfermedades. Los factores de riesgo que les dan origen son un producto típico del estilo de vida contemporáneo.

Siembre Ud. sedentarismo + obesidad abdominal + tabaco = y recogerá la más impresionante cosecha de patología cardiocerebrovascular de la historia de la humanidad.

Si de adicciones se trata, la más extendida es la combinación de adicción al control remoto, los hidratos de carbono complejos y el tabaco. Toleradas, cuando no decididamente estimuladas por los grupos de poder, son estas y no “las otras” las adicciones responsables del más grave daño a la vida y la salud de las personas.

Los efectos biológicos de una de las drogas ilícitas de uso más extendido: la Marihuana, han facilitado la identificación del hasta ahora desconocido sistema endocanabinoideo. Este mecaismo de señalización celular parece ejercer una notable influencia sobre la regulación de la ingesta de comida, el balance energético, lipídico y de la glucosa. Sus propiedades le otorgan un papel determinante en la producción del síndrome metabólico y la ateroesclerosis.

Los investigaciones científicas han permitido reconocer dos tipos de receptores canabinoideos: CB1 y CB2. Los del tipo CB1 tienen un importante papel en la obesidad y la ateroesclerosis. Por el contrario los receptores CB2 podrían ejercer acciones antiateroescleróticas. Una vez establecidas estas funciones se planteó como hipótesis la posibilidad de obtener beneficios bloqueando los CB1 y/o estimulando los CB2.

Ya se conocen los resultados de dos estudios realizados en pacientes con una droga que bloquea los receptores CB1 conocida con la denominación de Rimonabant. El estudio RIO (Rimonabant In Obesity) evaluó a 1036 personas durante 1 año.

Las conclusiones más importantes han sido:

  • Descenso significativo del peso.
  • Mejoría de los perfiles de lípidos.
  • Mejoría del metabolismo de la glucosa.
  • Aumento de la sensibilidad a la Insulina.

Todos estos efectos sobre los factores de riesgo cardiovascular deberían tener un impacto considerable sobre la aterogénesis y, por lo tanto, en la prevención de este grave grupo de enfermedades.

Por si esto fuera poco se ha observado otro efecto digno de mencionar: los pacientes que recibieron el fármaco, y eran fumadores, tuvieron un beneficio significativo en la difícil tarea de abandonar el hábito del tabaco.

Como recomendaban los artistas del surrealismo: junte usted dos cosas que antes nunca estuvieron unidas y obtendrá una nueva. La ciencia ha unido dos de los males fundamentales de nuestra época: las enfermedades cardiovasculares y la adicción a sustancias ilícitas para encontrar un inesperado beneficio.

Luego de la bienvenida a un nuevo recurso farmacológico, cuando las copas bajan y las trompetas se silencian, aparecen, impertinentes, algunos interrogantes.

  • ¿Hasta dónde aportará la química sustitutos de la voluntad?
  • ¿Qué pasará cuando el apetito, el sedentarismo, el tabaquismo parecen encontrar una solución mediada por fármacos mientras el trabajo sobre sí mismo se disuelve como herramienta?
  • ¿Qué habrá en nuestra existencia que no pueda explicarse apelando a neurotransmisores?

Interesante combinación: los efectos de una planta “maldita” y una ciencia sin prejuicios. Sigamos probando. Qué tal para la próxima: un hombre que desea y una voluntad que lo transforma.

  • Referencias:
  • Pi-Sunyer FX. Effect of rimonabant on weight reduction and weight maintenance: RIO-NORTH AMERICA (RIO-NA) trial. Late-Breaking Clinical Trials III, American Heart Association Scientific Sessions 2004, November 7-10, 2004, New Orleans, Louisiana.
  • Dale L, Anthenelli R, Despres J-P, Golay A, Sjostrom L. Effects of rimonabant in the reduction of major cardiovascular risk factors. Results from the STRATUS-US Trial (Smoking Cessation in Smokers Motivated to Quit) and the RIO-LIPIDS Trial (Weight Reducing and Metabolic Effects in Overweight/Obese Patients with Dyslipidemia). Late-Breaking Clinical Trials II. American College of Cardiology Scientific Session 2004, March 7-10, 2004, New Orleans, Louisiana.
  • Van Gaal L. RIO-Europe: a randomised double-blind study of weight reducing effect and safety of rimonabant in obese patients with or without comorbidities. Hot Line I – Prevention and medical treatment I. ESC Congress 2004, August 28-September 1, 2004, Munich, Germany
  • Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults. Executive summary of the third report of the National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Cholesterol in Adults (Adult Treatment Panel III). JAMA. 2001;285:2486-2497.

La cocinera

•diciembre 21, 2007 • Dejar un comentario

Tillie Gburek

La Señora Tillie Gburek es reconocida por dos cualidades: ser una magnífica cocinera y predecir con exactitud cuando algún perro de sus vecinos morirá. Es una vidente.

Durante el juicio por la muerte de su quinto marido, el análisis de uno de sus famosos guisos revelaría un ingrediente secreto. En estado de trance, Tillie declaró que el espíritu de sus visiones le había asegurado que no la ejecutarían. Y así ocurrió, fue condenada al encarcelamiento de por vida, donde su sugerencia para que se le permitiera trabajar en la cocina, sería declinada cortésmente.

 

Links:
http://serialkillers.wikidot.com/ottilie-tillie-gburek
http://confidencial.blogsome.com/2007/06/page/2/
 

 

Soda

•agosto 2, 2007 • 2 comentarios

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song. 2006 – 2007.

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba.Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 La moda del «Ataque de Pánico» (O el vaciamiento del sujeto). Lic. José Méndez

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba.Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba. Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba.Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 Sobre la pérdida de objeto en el duelo y en la melancolía. Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba. Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 Resonancias del malestar en tiempos de la incautación de lo real. Freud, Lacan, Zizek. Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba.Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007 Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba.Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. – Psikeba © 2006 – 2007 – Psicologa Rosa Aksenchuk

Profugos- Soda Stereo – Somos cómplices los dos. Al menos se que huyo porque amo. Necesito distension. Estar así despierto. Es un delirio de condenados. Youtube – Music & Song.
Psikeba. Revista de psicoanalisis y estudios culturales. Directora. Rosa Aksenchuk. Lic.en Psicologia UBA. Sonar Agenda artistico-cultural de Psikeba. Año 2007. Dirigida por Rosa Aksenchuk. Psicologa – Psikeba © 2006 – 2007
¿El antisemitismo o el judaísmo en los orígenes freudianos?. Lic. José Méndez

Soda Stereo – Prófugos

Somos cómplices los dos
Al menos se que huyo porque amo
Necesito distensión
Estar así despierto
Es un delirio de condenados

Como un efecto residual
Yo siempre tomare el desvío
Tus ojos nunca mentirán
Pero ese ruido blanco
Es una alarma en mis oídos

No seas tan cruel
No busques más pretextos
No seas tan cruel
Siempre seremos prófugos los dos

No tenemos donde ir
Somos como un área devastada
Carreteras sin sentido
Religiones sin motivo
Cómo podremos sobrevivir

No seas tan cruel
No busques mas pretextos
No seas tan cruel
Siempre seremos
Siempre seremos prófugos los dos

Ven
No seas tan cruel
No busques mas pretextos
No seas tan cruel
Siempre seremos prófugos
Siempre seremos prófugos

Dalí

•junio 12, 2007 • 3 comentarios

Salvador Dali - https://agalma.wordpress.com

Se discute si Dalí es auténtico o farsante. ¿Pero tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa? Por qué no suponer, al revés, que esa contínua farsa es su autenticidad? Cualquier expresión es, en definitva, un género de autenticidad.
Ernesto Sábato

 

 

Los Avatares De Una Mente Obsesiva

•junio 9, 2007 • Dejar un comentario

Los Avatares De Una Mente Obsesiva

 

Me da gusto pubicar un cuento de Pablo Ramos, ganador del premio Casa de las Américas en Narrativa, relata los avatares de una mente obsesiva: la suya. El cuento lo encontré navegando por una de las páginas que suelo frecuentar LMV.

No sin cierto júbilo narcisista advierto que es vecino mío, dado que vivo en Avellaneda, aunque gran parte de la semana me toque lidiar por Capital. Bueno, no más digresiones y al punto, copio a cotinuación el texto y espero que lo disfruten:

Los Avatares De Una Mente Obsesiva

Desde chico conocí la calle. O, para ser más preciso, me largué a las calles de los que entonces eran mis barrios: Avellaneda, Sarandí y Dock Sud. Sabía por los muchachos más grandes que no eran lugar para cometer errores y que, caminarlas de noche y pretender sobrevivir, implicaba concretamente, aprender a conocer mis propias armas y, sobre todo, mis propias limitaciones. Les hice caso. Usé todos los sentidos para estudiar a los que sobrevivían. Algunos eran mastodontes seguros de aplastar cucarachas con tan sólo mover un dedo: contaban con la fuerza física a su favor. Otros eran capaces de empuñar y usar un arma contra una persona sin más remordimiento que el que se puede tener por haber pateado un perro: animales de sangre fría. Cobardes, buchones, pingüinos y veletas, eran maneras menos felices pero no por cierto menos eficaces de seguir en el juego. Yo supe siempre que no tenía ninguno de esos talentos y así, sin querer, ensimismado en el cálculo por cálculo de todas las posibilidades de error a la hora de actuar, desarrollé una prudencia extrema y esa prudencia extrema generó una mente obsesiva: mi cabeza aprendió a ir a mil y yo aprendí a ir detrás de mi cabeza. A usarla como una computadora, como una mira que apuntaba hacia un solo lugar toda mi energía. Una energía física que se manifestaba a través de la compulsión, y que me metía pero también me sacaba de cuanta situación de riesgo pudiera surgir.

A los veinte años estaba convencido de que el mundo me debía, de que yo era una víctima de mi padre, de mi madre, de la sociedad, del sistema. Tenía que tener lo mío como fuera, sacarlo de donde fuera, tomarlo si no lo podía comprar. Estaba obsesionado conmigo mismo. Yo odiaba a mi padre y, a través de él, odiaba a la humanidad porque no podían satisfacer mis necesidades. Más adelante, a fuerza de abrirme camino por cualquier vía, empecé a andar en la buena. Tuve un auto, ropa, plata, una banda de rock y algunas de las chicas más lindas de Avellaneda. Me sentía el centro del universo e hice cualquier cosa con tal de llamar la atención. Vivía así la gloria fugaz, el enamoramiento ese que da la primera adrenalina.

Pero empecé a notar que nada de eso satisfacía en verdad una necesidad primordial, y peor: que ni siquiera podía ponerle nombre a esa necesidad que yo consideraba insatisfecha y que, estaba seguro, era primordial. Creo que hundido en la búsqueda de esta satisfacción -búsqueda que por supuesto me obsesionaría después- conocí lo que se me reveló en principio como el lado práctico del alcohol: su capacidad de cicatrizar el alma. Durante un tiempo fue eficaz, cerró la herida del pasado, me hizo olvidar el temor al futuro y viví el presente como dormido. Entonces me obsesioné. Ante cada situación pensaba en una copa y lo demás lo hacía la compulsión. Tomé como un animal. Terminaba muchas veces en hospitales. Pero salía, y volvía a tomar de la misma manera.

Las cosas empeoraron aceleradamente.

Mi novia quedó embarazada, nos casamos, tuvimos un hijo. Por primera vez intenté dejar de tomar. Simulando que todo iba bien yo mantenía dormido al ser monstruoso que llevaba en mi interior, que me hablaba desde adentro de mi cabeza como una radio encendida día y noche, que pujaba por salir y no me dejaba ir tranquilo a la oficina, comer en familia, mirar televisión, seguir fingiendo. Traté de ser padre, hijo, hermano, marido, yerno. Pero algo en mí seguía mal: los pensamientos del monstruo. Yo hacía todas las cosas comunes y buenas que hace la gente con un gran cargo de conciencia. Llegar temprano al trabajo me hacía sentir un farsante. Hacer el amor con la misma mujer me generaba impotencia. Darle un beso a mi hijo en la frente me daba ganas de suicidarme. No podía enfrentarme solo a todo eso y a veces, de vez en cuando, me agarraba una borrachera brutal y rompía todo. Fue entonces que tuve una nueva idea: el arte.

Calculé la plata de la indemnización para vivir un año y renuncié al trabajo. Sin consultarlo con nadie. Compré una guitarra y me puse a tocar. Al mes se me ocurrió que mi instrumento era el piano y gasté el resto de la plata en ese piano. El piano nunca llegó al piso once -donde vivíamos- porque la plata no me alcanzó para una mudanza con gente idónea. Intentamos subirlo con algunos amigos y el piano se trabó en el hall del séptimo piso. Lo solucioné comprándome una trompeta; pero tuve que pagar para que bajaran el piano y para eso gasté el saldo de la tarjeta de crédito. Estaba obsesionado con la música. Pensaba que lo importante era encontrar el instrumento adecuado, por lo menos, del tamaño adecuado.

Mi mujer me echó de casa, con trompeta y todo. Volví a una pensión y al alcohol diario. Toqué con sordina para no despertar a mis compañeros de cuarto y ahí también escribí el borrador de mi primer cuento y algunos poemas mediocres. Pasaba de la hiperactividad artística, laboral, deportiva, sexual, a la parálisis más absoluta. Mis obsesiones se habían convertido en una locura sutil: repetía los mismos errores esperando resultados diferentes. La idea “Esta vez sí que va a ser distinto” casi termina con mi vida en varias oportunidades.

Conseguí trabajo de mensajero en moto. Yo nunca antes había manejado una moto. Me enseñaron y salí. Estaba aterrado:
casco, rodilleras, tobilleras, coderas, parecía un arquero de hockey. Tenía la idea, amurada en mi cabeza, de que iba a pasarme algo muy malo. Muchas veces estuve a punto de llevarme puesto un colectivo, un camión, un auto o algún transeúnte desprevenido que pasaba por ahí. El problema era que yo manejaba la moto pensando en cómo iba a quedar después del accidente: me imaginaba enyesado de cuerpo entero, o con una pierna amputada, o con el cráneo aplastado o directamente muerto. Ahí me imaginaba todo el velorio: los amigos que iban y me lloraban, mi ex mujer que se reconciliaba con mi cadáver, mi novia que se peleaba con mi ex mujer y se agarraban de los pelos haciendo volar las coronas y a veces me indignaba -yo verdaderamente sentía en el cuerpo esa indignación- porque en una de esas peleas tiraban el cajón con mi mortificado cuerpo adentro. Debido a eso yo era uno de los más lentos de la agencia y había empezado a tener problemas.

Una vez se me encargó un trámite bancario de último momento. Un cliente muy importante pidió que fuéramos a cubrirle una cuenta. En cinco minutos estuve en la oficina del cliente. Tres menos cuarto estaba camino al banco. Esto era en el Once y yo, en esos quince minutos, tenía que llegar a Cabildo y Juramento. Doblé en Callao hacia el bajo como una luz.

No me importaban ni los semáforos, ni los autos, ni las puteadas. No me importaba nada. Tenía que trabajar para ganar plata, ganar plata para pagarme un lugar decente donde dormir y tener un lugar decente donde dormir para emborracharme tranquilo y olvidarme del trabajo, de la plata y del lugar decente donde estaba durmiendo. Durante el viaje, una que otra vez, me venían muchos pensamientos referidos a eso. Entonces me distraía un instante y zás, me salvaba raspando. Gritaba ¡No! como un loco, y retomaba el control. Faltaban cinco minutos y estaba a diez cuadras del banco, saboreé con tranquilidad lo que ya se manifestaba como un gran logro. En ese banco eran macanudos y hasta cinco minutos después del horario estaba todo bien. Eso daba como diez minutos para diez cuadras, algo que hasta se podía hacer caminando.

Distraído por el cálculo casi me llevo puesta una piedra enorme que estaba en el medio de la avenida. No se entendía bien cómo podía haber llegado ahí. Hice una cuadra más, despacio, y pensé que otro motoquero podía venir distraído, llevársela por delante y romperse el alma. Era una posibilidad remota pero real. Tenía minutos de sobra pero seguí avanzando, a marcha lenta, otras tres cuadras. A dos cuadras del banco la idea era la siguiente: un motoquero muerto por mi culpa.

Me imaginé el velorio del muchacho y a su madre y a sus compañeros acusándome de no haber querido perder unos cinco minutos miserables para salvar una vida humana. Una cuadra más y la idea era absolutamente insoportable. Doblé en U, ciego, y casi me atropella un colectivo de la línea 60. Volví a toda velocidad y me sorprendí al ver que, en lugar de un cadáver, la piedra seguía intacta sobre la mitad de la avenida. Estacioné mi moto apoyándola al caño de un cartel y crucé a buscarla. Era pesada y tuve que hacer un esfuerzo para llevarla arriba de la vereda. Un comerciante salió y me dijo que no le dejara basura ahí. El tipo me señaló el volquete que estaba a mitad de cuadra y yo, para no entrar en conflictos, llevé la piedra hasta el volquete. En mi via crucis tuve que hacer tres postas, ya que los ángulos filosos de la piedra me lastimaban las manos. Cuando volví, intenté encender la moto y fue imposible. Me quedaban tres minutos para que cerrara el banco y la moto no hacía ni el amague de arrancar. Le pedí al comerciante que me la mirara nada más que un ratito y no alcancé ni a escuchar lo que me dijo porque paré un taxi y me subí. Cuando llegué el banco estaba cerrado. Golpeé y me di cuenta de que no eran tan macanudos porque la única respuesta que obtuve fue la cara de culo raquítico del botón del otro lado del vidrio. Me sentía derrotado, vencido otra vez por mi cabeza. Tenía que volver a la agencia, sin moto, sin haber cubierto la cuenta, sin una historia creíble que contar, sin parte de la plata porque la había usado para pagar el taxi. Me fui a mi casa con la idea de tomar sólo un copa. Pensé: esta vez todo va a ser distinto, uso algo de plata y después explico todo. Pero me gasté todo en whisky y con una prostituta. A la mañana siguiente hice que ella llamara a la agencia explicando los motivos de mi muerte y diciendo dónde podían encontrar la moto.

Así me manejé durante muchos años. Hasta que me di cuenta de que otra de las cosas que se puede hacer con las obsesiones es contarlas. Desde ese día soy escritor; y seguramente ni mis amigos, ni mis mujeres, y supongo que ni siquiera mis hijos, podrán culparme por esto.

Pablo Ramos nació en un suburbio de Avellaneda en 1966. Es poeta, músico y narrador. En 1997, publicó Lo pasado pisado (poesía) con una subvención del Fondo Nacional de las Artes. Su libro Cuando lo peor haya pasado, dos de cuyos cuentos fueron publicados en números anteriores de LMDMV, acaba de ganar el primer premio del Fondo Nacional de las Artes (2003) y, también, casi simultáneamente, el Premio Casa de las Américas. Este libro, así como su novela, El origen de la tristeza, serán publicados próximamente por Alfaguara. Actualmente escribe otra novela.